LOCURA Y SABIDURIA NUTRICIONALES




Insistir en la necesidad de una alimentación sana no es una obsesión patológica. Los terrenos fisiológicos son diferentes de una persona a otra, aún cuando sean gemelos. Cada uno tiene sus preferencias alimenticias, sus reacciones específicas y sus necesidades. Por tanto, el régimen alimenticio debe variar en función de las condiciones específicas de cada uno. No existen reglas estrictas y universales y como siempre la sabiduría no se encuentra en los extremos, sino más bien en "el justo medio"… Asimismo, se debe tener en cuenta la estación del año en la que nos encontramos para elegir los alimentos al igual que es importante consumir los alimentos que crecen en nuestra tierra.

El ser humano se nutre de aire, agua, luz, calor, verduras, frutas, carne, cereales, pescado, productos lácteos y huevos. Es un error creer que comiendo diariamente un filete con verduras hervidas conseguiremos una salud de hierro. Ayer, la mujer ejercía su oficio de "primer médico de la casa", cuidando la alimentación de su familia. Actualmente, como consecuencia de la vida moderna y de la publicidad que influyen no sólo sobre nuestros deseos sino también sobre nuestros gustos, la comida rápida ha reemplazado los platos cariñosos de nuestras madres.


Tal vez, el ser del siglo XXI se criará con leche artificial, crecerá con alimentos en tubos o pastillas y morirá desvitalizado. Eso depende de nosotros…


La alimentación desequilibrada o de mala calidad ha engendrado las enfermedades llamadas de civilización que van desarrollándose a pesar de los medios terapéuticos. ¿De qué sirve tomar vitamina C o hierro en cápsulas si hemos perdido la capacidad de asimilarlos? ¿Para qué sirve beber agua mineral si ignoramos, por ejemplo, los efectos de su tasa en calcio?…


Aquí descubriremos juntos qué comemos y bebemos. Aprenderemos a reconocer nuestro terreno, sus cualidades hereditarias y adquiridas a lo largo de nuestra vida, a saber quiénes somos y cuáles son los alimentos que corresponden a las características fisiológicas y como corregir nuestra tendencia patológica. Asimismo, entenderemos cuáles son los efectos secundarios a nivel orgánico del agua del grifo, de la carne criada con antibióticos, de los aceites fabricados industrialmente o de cualquier sistema alimenticio (macrobiótica, régimen solamente basado en frutas, etc.). Descubriremos también que existen medios científicos de medición de nuestro terreno y de cualquier terreno vivo a través de la bioelectrónica utilizada por los astronautas de la NASA. ¡Ante todo nos educaremos…!


¡Un gramo de conocimiento vale siempre más que un kilo de tratamiento!


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