|
BraveHeart, Health Again está compuesto, por una parte, por los
fundadores de la auto editorial El Sanador Herido y
de la Web Ponce Pilate Again, Patricks y, su hija, Amalvi O´Nolan, Caty Schmidt y Genil, con más de veinte años
de experiencia en practica clínica y más de cinco en consulta online.
Somos:
- Terapeutas de
diferentes formaciones complementarias,
- Médicos Homeópatas
Unicista,
- Médicos de
Medicina Tradicional China,
- Psicólogos,
- Terapeutas,
conocedores de las Medicinas Sagradas,
- Creadores de la
editorial española El Sanador Herido y autores de los libros siguientes:
- Locura y
Sabiduría Nutricionales,
- La
cara oculta de las vacunas… Historia de un mito,
- Maternidad
Consciente.
El Peligro y la Oportunidad
El nombre El Sanador Herido nos
fueron inspirados por un libro muy valioso titulado El Tao de Jung. Nos
pareció que conllevaba y resumía perfectamente la actitud hacia la vida que
compartimos todos a pesar de nuestra diversidad.
Según lo que explica David H. Rosen, el autor de este libro: “los Chinos
representan la crisis con dos ideogramas, el de “Peligro” y el de
“Oportunidad”. La primera parte del ideograma “el Peligro” representa al
individuo. El peligro para cualquier persona joven, era no llegar a ser su
verdadero si-mismo . (...) La imagen del “Acantilado” , el segundo aspecto del
ideograma peligro es una representación apropiada de “la crisis para la
juventud. (...) La tercera parte de este
ideograma es la imagen de la respuesta calculada. Se caracteriza por un movimiento
lento y precavido que permite conservar la dignidad. (...) El primer elemento
del ideograma “la Oportunidad” es como un árbol… Se trata de echar raíces y de
diversificarse. La segunda parte representa dos Capullos, que se sostienen en
pares por un fino hilo que es símbolo de la unión y de la incubación. Las
mariposas saldrán de los capullos, que simbolizan lo Femenino, el Alma, el Yin
de los taoístas, y la transformación. (...) La tercera parte del ideograma
oportunidad establece claramente el eje o la conexión Yo/Si-mismo y el
individuo guarda la frontera de la conciencia y de la iluminación.”
¿Qué significa esto para nosotros? Es un tópico decir que en el mundo
actual, cada vez más personas están desmoralizadas y se sienten perdidas debido
a la falta de ilusión, propósito y fe. Todo apunta al desvanecimiento lento y
sutil de nuestra integridad física en manos de una medicina que se apodera
hasta la intimidad de nuestros genes, convirtiéndonos en un puzzle manipulable
y controlable, y de nuestra integridad psíquica y espiritual que nos convierte
en presas fáciles entre las manos de los vendedores de “búsqueda de sentido”.
Entrar en crisis con uno mismo, atravesar momentos difíciles nos da la
posibilidad de identificarnos. Descubrir quienes somos y cuáles son los
acontecimientos y las emociones que nos han estructurado o, por el contrario,
desorganizado, a lo largo de nuestra vida y más bien en nuestra infancia, ya
que es en ella que echamos las raíces de nuestro ser profundo.
Más que todo,
debemos cesar de nadar entre dos aguas. Debemos dejarnos “hundir”
conscientemente en nuestra oscuridad, considerándola no como nuestra enemiga
sino como nuestra aliada y después de identificarla, buscar la oportunidad. De
la crisis nace la oportunidad, con la condición de que tengamos la intención de
cambiar lo que nos esclaviza y de enfocar nuestra vida hacia una libertad que
depende sólo de nosotros. Lao Tzu afirmaba que existían tres virtudes
universales: el coraje, la sabiduría y la humanidad, lo que Hahnemann convirtió
a nivel individual en la voluntad, el entendimiento y la capacidad de afecto.
Tres virtudes que no pueden existir ante todo, sin la mera intención de ser.
Tres virtudes que, una vez superada e integrada la crisis, nos convierten a
todos en Sanadores Heridos.
|